“Nos levantamos, seguimos y caemos al mismo tiempo. Forma parte del juego de la vida, una carrera de obstáculos autoimpuestos que vemos magnificados porque no observamos el camino en sí, solo vemos los obstáculos. Si ampliáramos la perspectiva y viéramos todo el camino, caminaríamos en consecuencia y no daríamos importancia a las caídas, que no son más que paradas voluntarias necesarias para observar el camino, pero volvemos a caer una y otra vez simplemente porque no queremos VER. Y la caída nos da una nueva oportunidad, pero la rechazamos y seguimos enfrascados en ella…, y perdemos la oportunidad, y nos perdemos en el camino hasta, a veces, perder el camino y perder el control del juego”. Julia Valls