Si somos polvo de estrellas es que nacimos para brillar.

Cuando miras a las estrellas, estás mirando a tus ancestros, pues somos hijos de las estrellas, como también lo son la propia tierra y todo lo que habita en ella. La mayoría de los elementos de los cuales estamos hechos o que nos permiten vivir: carbono, oxígeno, nitrógeno y muchos otros, fueron creados en las estrellas.

¿Qué significa brillar?. Vibrar en la alta frecuencia de tus talentos y tus dones. Ser excelente contigo mismo, vivir con autenticidad y darte el permiso para ser quien realmente eres. Así es cuando aportas mucho a este mundo.

Estamos condicionados por un lenguaje, por una familia, por una historia, por un sistema sociopolítico, etc.; por lo tanto, si nos condiciona nuestro pasado y nuestro contexto presente, ¿dónde radica nuestra libertad?. En permitirnos ser, ahí tenemos nuestra propia elección porque somos lo que elegimos ser.

La cuestión está en ganarle la batalla a la comodidad cuando pasa un día y otro y NO PASA NADA porque te deslizas como una especia de hoja en la tormenta del siglo XXI.

Tomar la decisión de ser y ser, requiere un gran coraje porque en ese momento no perteneces a nadie, solo a ti mismo y eres responsable de cada una de tus elecciones. Como la mente está condicionada, el trabajo está en el esfuerzo con uno mismo para llegar a ser sin todo lo impuesto que nos impida serlo, sin esas barreras hechas con límites de otros que nos paralizan dando vueltas en un círculo vicioso sin fin.

Tu grandeza es tu propio fluir, es decir basta a lo que no eres y a lo que quieren que seas, para permitirte ser. Y eso es lo que te hace brillar.

Y es posible.